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Ahorro de energía gracias a un enfoque más crítico

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Horticultura
12 febrero 2021
En la horticultura, la energía representa una parte importante de los costos. Pero, más allá de eso, sus decisiones respecto del uso de las fuentes de energía disponibles también inciden en las posibilidades de conseguir los rendimientos y la calidad de cosecha deseados. Sin embargo, puede resultar difícil optimizar completamente el uso de todos sus sistemas y encontrar la configuración adecuada en su computadora climática. Peter Mos, asesor de Priva, comparte aquí estos tres consejos para ahorrar energía.

Sea más selectivo con la iluminación

Una forma rápida y sencilla de ahorrar energía es ser más selectivo en su estrategia de iluminación artificial, prestando más atención a la cantidad de luz natural. El desarrollo de cada cultivo se basa en la acumulación óptima de luz cada día. Una vez que la planta alcanza esa acumulación óptima, puede apagar la iluminación artificial para ahorrar energía.

Asimismo, es conveniente tener en cuenta la previsión meteorológica. Si se prevé sol intenso en la próxima hora, entonces ya es momento de apagar la iluminación. Si necesita mantener la unidad CHP en funcionamiento para obtener calor, se enfrenta a otra decisión: ¿debe vender la electricidad a la red o mantener la iluminación encendida de todos modos, aunque esto le genere pocos beneficios?

Compruebe que todo funciona

Es fundamental que compruebe cuidadosamente que todos sus equipos estén realizando las tareas programadas. Por ejemplo, si estableció la temperatura mínima de la tubería en 35 °C, ¿esa temperatura se mantiene constante o fluctúa entre los 30 °C y 40 °C debido a un sensor que no funciona? ¿Y qué hay del motor que abre y cierra las rejillas de ventilación? ¿Están funcionando bien los mecanismos de ventilación? Se puede ahorrar una cantidad considerable de dinero con un mantenimiento periódico, vigilando de cerca los datos estadísticos y, simplemente, echando un buen vistazo al invernadero.

En este sentido, la temperatura mínima de las tuberías merece especial atención. En la práctica, los productores suelen trabajar con tan solo unos pocos ajustes: 35, 40, 45 y 50 °C. Sin embargo, no hay ninguna razón lógica para elegir siempre un número “redondo”. Si realiza un ajuste en 42 o 43 °C en lugar de 45 °C, por ejemplo, probablemente conseguirá el mismo efecto y, al mismo tiempo, reducirá el consumo de energía. ¡Hasta el mínimo detalle cuenta!

Oficinistas mirando la pantalla

Evalúe su almacenamiento de forma crítica

El nivel de almacenamiento es otra cuestión importante. Almacenar energía es una forma de ganar tiempo en el invierno. En otras palabras, es una especie de póliza de seguro en caso de que un equipo falle o las condiciones meteorológicas cambien drásticamente. Pero un tanque o buffer lleno pierde calor en invierno. Tal vez, no sea necesario que esté tan lleno; una reserva adicional del 30 % podría ser suficiente. Esto permite reducir las pérdidas de calor y ahorrar energía.

Muchas empresas han cambiado su enfoque de producción en los últimos años. Esto les ha proporcionado a menudo un importante ahorro de energía como ventaja adicional. Aun así, puede ser conveniente analizar de forma crítica sus hábitos, para ayudarlo a realizar ajustes mínimos en el funcionamiento de su invernadero y, así, ahorrar aún más energía. Si bien el ahorro puede ser relativamente pequeño a nivel individual, hasta el mínimo detalle ayuda a optimizar al máximo la sostenibilidad de su negocio. 

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Tom Koot

Manager Sales Horticulture Europe

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